domingo, 22 de febrero de 2009

Sexo en Nueva York

Me ha tocado cambiar los planes que tenía para el fin de semana comenzando por mi reunión semanal con las chicas que hemos tenido que trasladar al jueves debido a que el viernes comenzó Madrid Fashion Week, el festival más importante de la moda española que se clausurará el martes y que estoy cubriendo. El jueves tuve un día bastante raro por la mañana cuando llegué al despacho tenía un enorme paquete encima de mi mesa con un sobre. Lo abrí y encontré una sencilla nota que decía: "Gracias. Una lectora". Me quedé perpleja, no entendía nada. Abrí el paquete y cuando lo vi., no salía de mi asombro. Era un preciosos Hermés auténtico en color rojo. No me lo podía creer. Tenía una lectora y encima mi columna le gustaba y además le servía. En ese momento el mundo se me pintó en rosa y empecé a contar los segundos que faltaban para ver a las chicas y contarles lo que me había sucedido.
Llegué al restaurante cuando las señales horarias de la radio daban las nueve, vestida con mi mejor sonrisa y luciendo bolso. Manolo al ver entrar al bolso y detrás de él mi enorme sonrisa con puntualidad británica dio por sentado que traía alguna grata noticia. Me acerqué a la mesa y mientras posaba el bolso sobre ella, saludé a mis amigas, que se apresuraron a examinar la cartera exigiéndome explicaciones. Se lo conté todo detalladamente pero no se sorprendieron me dijeron que sabían que antes o después pasaría algo así. Le pedí unos manhattan a Manolo y brindamos por mi lectora, claro que a partir de ahora siempre tendré la duda de si el artículo le gustará, creo que era más fácil cuando no sabía de su existencia. Mi Hermés es fashion total; esta temporada se llevan los bolsos de pieles exóticas y colores muy llamativos. Nos invaden los amarillos, naranjas, rosas, rojos y violetas, la novedad es el color caramelo y los combinados en blanco y negro muy ponibles seguimos con los metálicos en oro, plata o bronce, su reina, Chloe. Las pieles son exóticas y teñidas en vivos colores como el Amazona de Loewe en lagarto rojo. Entre los XXL destacan los de Marc Jacobs muy fashion y atrevidos, flipante el modelo con rayas deportivas para un look informal. Los bolsos de mano estampados, tamaño midi de Gucci son divinos y el Downtown en azul eléctrico de YSL es imprescindible como fondo de armario. Desde hace años sueño con un Guess morado con herrajes metálicos y la hebilla insignia de la casa. Y para una noche de fiesta los bolsos elegantes y sofisticados en tonos brillantes de Ferri realzan nuestro lado más femenino. ¿Tendrá razón Carri al decir que son nuestra seña de identidad?

lunes, 16 de febrero de 2009

Tacones lejanos

Una de mis peores pesadillas se hizo realidad el viernes cuando me dirigía a reunirme con las chicas. Se me había hecho tarde y como siempre iba corriendo cuando el pie se me quedó enganchado en uno de los millones de socavones que pueblan nuestras aceras. Intenté sacar el pie con mucho cuidado y no pude, tiré varias veces y nada. Al final, cerrando los ojos y con una mueca de dolor, porque sabía lo que iba a ocurrir, me agarré a una farola y tiré con todas mis fuerzas del pie hacia arriba, conseguí sacarlo y al hacerlo sentí un crack que me hizo estremecer, no quería mirar pero sabía que tenía que hacerlo así que respiré profundamente, conté hasta diez y muy lentamente fui abriendo los ojos. Al ver el desastre, era mucho peor de lo que yo esperaba, se me escapó un grito sordo y rodaron por mi cara un par de lágrimas. Los tacones corridos con detalles de pintura de mis zapatos de Miu Miu estaban destrozados, inservibles. Para mí la noche había acabado, como pude me dirigí al encuentro con mis amigas pero no tenía ganas de nada. Entré cojeando y Manolo se asustó creyendo que me había torcido un tobillo. ¡Ojala! le dije. Eso se arregla, esto observé, mostrándole el zapato destrozado, no tiene solución. Sonrió y no dijo nada pero se fue a prepararnos cuatro manhattan., la mejor medicina para momentos trágicos. Entre tanto, las chicas, que ya me habían oído, después de darme unas palmaditas en la espalda me aconsejaron que el sábado me dedicase a reponer la pieza rota. Realmente el manhattan y el hecho de tener una solución a mi problema mejoraron considerablemente mi ánimo.
Esta temporada se llevan las plataformas, los taconazos, el lujo y la sofisticación. Imposibles para caminar los de Basso & Brooke cuajados de flores, mariposas y pájaros en tonos muy alegres. Los diseños con rayas y mezcla de colores en puntas abiertas cortadas o cuadradas de Marni son muy juveniles, pero si lo que buscamos es comodidad hay que escoger o uno de los zapatos blancos, azules o rojos con plataformas y tacones de grosor de D&G o las bailarinas de Farrutx. Me encantan los zapatos de Zac Posen con tacones cónicos que van de más a menos y resultan tremendamente sexys, modernos e incómodos. Ya lo decía mi mami: para presumir hay que sufrir". No podemos olvidar los Stilettos de brujilla de Cavalli y por fin, llegamos a mis dos grandes pasiones, los altísimos stilettos de Manolo Blahnik, elegantes, estilosos, neoyorquinos, parisinos. El sueño hecho zapatos, imprescindible como fondo de armario y los salvajes, llamativos, extravagantes y escandalosos Peep-Toe adornados con cristales y desafiantes tacones XXL de Christian Loubottin. ¿Será verdad que a rey muerto, rey puesto?

lunes, 9 de febrero de 2009

Cantando bajo la lluvia

Llueve, llueve y llueve sin parar, un día tras otro y yo no tengo nada que ponerme lo cual hace que me ponga de un humor imposible porque si hay algo que odio es no ir adecuadamente vestida en cada momento. ¡Sí! Tengo varias gabardinas pero no voy a ir siempre con lo mismo y con tanto viento, nieve y lluvia o repito modeli o voy mal así, así que ante esta disyuntiva elijo la reiteración, lo cual ha hecho que hasta el viernes noche mi mal humor fuese mi estado de ánimo habitual pero durante la cena del viernes las chicas, como siempre, acabaron con mi disgusto. Mi cara, cuando llegué esa noche al restaurante, hablaba por sí sola, tanto que Manolo al verme entrar, masculló entre dientes un, hoy será mejor que me mantenga alejado. Las chicas, ni que decir que se percataron en un santiamén de que algo pasaba pero optaron por dejar que yo les contara y sin demorarme en saludos banales les espeté lo que había estado amargándome toda la semana. Rápidamente se solidarizaron conmigo y además me dieron la solución instantáneamente, al día siguiente debía ir a comprarme una gabardina y un trench, los must haven de la temporada. ¡Claro! Esa era la solución a mis problemas. Les aseguré que mi agradecimiento sería eterno y para demostrárselo las invité a una ronda de manhattan. La elección fue realmente complicada entre tantos modelos. La colección de Banana Republic es muy chic, muy neoyorquina con sus impermeables trench en colores rojos, fucsias, amarillos… Superjuveniles las de Benetton en cuadritos de vichy blancos y negros y qué decir de los diseños del creador de la gabardina, Thomas Burberry, en tonos piedra, azul pizarra, corteza, champiñón, lavanda, morado, rosa pálido gris o verde salvia; ligeras y desestructuradas, o clásicas, con estampados degradeé, o con multitud de colgantes y botones sobredimensionados. Las de Dolcce y Gabana resultan majestuosas con sus volcánicas capas. Las gabardinas han sido siempre la prenda fetiche de los gángster tipo Andy García en El Padrino y por supuesto de Humphry Bogart en Casablanca y de los detectives como Colombo y Sherlock Holmes en quien se ha inspirado Carolina Herrera para crear unas prendas a cuadros, con mangas perdidas y capelina ideales para vivir una misterio aventura. Las de Roberto Cavalli en el clásico beige tienen un cierto sabor Folk con estampados florales, pero sin duda las más sencillas y elegantes son las de Hermés. Nuestra indumentaria para luchar contra las inclemencias del tiempo no estará completa hasta que no tengamos el gorro con visera, el paraguas y los guantes adecuados para cada gabardina que encontraremos en Ralph Laurent. Ahora si que puedo cantar bajo la lluvia, pero… ¿Seguirá llorando el cielo al ritmo de mis canciones?

domingo, 1 de febrero de 2009

París-Tombuctú

He tenido una semana perfecta. Todo comenzó el lunes cuando al llegar al despacho sonó el teléfono interno. Era el dire para decirme que me iba a la semana de la moda de París. No me lo podía creer ¡Por fin! Lo primero que pensé fue en llamar a las chicas para contárselo, pero cuando me disponía a marcar su móvil, tuve una brillante idea, sorprenderlas con tres pasajes para la Ciudad de la Luz.. Llamé a Manolo, le conté mis planes y reservé mesa para esa noche. A continuación les envié a las chicas un sms que decía, os espero a las nueve donde siempre. Es urgente. Besos. Tenía tantas ganas de ver su reacción cuando les entregara los boletos que el tiempo hasta nuestra cita me resultó eterno.
Cuando llegué estaban esperándome expectantes. Manolo nos sirvió unos manhattan y para darle más misterio al asunto con tono serio y la mirada perdida les dijo: Invitación de la casa. Espero que todo vaya bien pero si no, aquí estaré. La estupefacción se reflejaba en sus rostros. No entendían nada, y a los postres decidí desvelarles mi enigmático mensaje entregándole a cada una un sobre pero siguieron sin entender nada, así que tuve que explicárselo con palabras. No me comieron a besos de milagro y el miércoles por la noche nos fuimos volando a París.
El desfile fue espectacular: lujo, opulencia y suntuosidad para paliar la crisis en 2009. Las faldas tubo de Arman inspiradas en el lejano Oriente son hiperfemeninas, los diseños de Jhon Galiano para Dior con cinturas encorsetadas, llenos de plisados y volados con una paleta que tiene la impronta de la escuela flamenca eran deslumbrantes. El kaiser presentó una colección toda blanca con algún toque negro y predominio absoluto de la silueta femenina que era sencillamente sublime, el toque personal lo ponían los apliques de rosas y camelias, la flor favorita de Coco Channel. La explosión de color llegó de la mano de Christian Lacroix y la melancolía y la seducción se presentaron a través de los vestidos de sirena o mini mini, llenos de curvas, con hombros exagerados o asimétricos, en colores lavados como el lila, el perla, el arena o el manteca, de Givenchy. Se hizo notar la presencia española a través de los pantalones ajustados de talle alto, las toreras y los volados superpuestos y con transparencias de Jean Paul Gaultier. No podían faltar ni el romanticismo ni lo retro y su paladín fue Elie Saab con sus delicados vestidos vaporosos (inspirados en los quimonos japoneses) de colores empolvados: carne, verde, turquesa, rosa, celeste muy suave…Cerró la semana de la moda Valentino desbordando elegancia con plisados y volados intercalados en tonos subidos: rojos, turquesas, azules y algo de crudo y blanco. París ¿bien vale un desfile?