Hace muchos años, cuando yo era una niña chiquita, había una pareja, Sergio y Estíbaliz, que formaban un dúo musical y cantaban baladas de amor. Una de esas canciones contaba la triste historia de los amores y desamores de una mujer que perdía su juventud y en uno de sus versos decía: ” Y su piel que antaño fuera antes de lujo, en rebajas de Enero quedó”. Bueno, pues las inevitables, inigualables, las únicas, LAS REBAJAS ya están aquí, ya han llegado y con ellas, la primera controversia del año. A las chicas les encantan las rebajas, hasta tal punto, que todos los años el primer día oficial de éstas, se lo toman de vacaciones para poder ir de compras. Sin embargo, a mi no me gustan nada, me agobian, sobre todo el día que comienzan, aunque al final siempre acabo picando y alguna cosita cae, pero ni comparación con lo que arrasan las niñas. El viernes, cuando llegaron a nuestra cita semanal en el restaurante, media hora tarde, y cargadas de paquetes, venían agotadas pero felices de tanto revolver y rebuscar entre los montones de faldas, jerseys, pantalones, chaquetas, zapatos, bolsos... ¡Todos al 50%! Así que Gabi (como casi todos los hombres, detesta ir de compras y de rebajas ya...) con su habitual diligencia, y entre risas y guiños cómplices con la disidente del grupo, les trajo sus manhattan para que repusieran fuerzas ,y a mí otro, acompañado de una delicias de foie, para que pudiera sufrir con paciencia, sus avatares por el mundo rebajeril.Es de justicia reconocer que sus compras eran tan exquisitas, que no me pude resistir y al día siguiente me fui de rebajas. Y lo que es peor: me lo pasé genial y encima caí en la trampa de los “avances de temporada”. Una de las chicas se compró una chaqueta entallada, muy ejecutiva agresiva con un toque de mujer desvalida, en tonos violáceos y amarillos, ideal; cuando me enseñaron el abriguito corto de Carmela Rossó azul celeste y marfil, tan chic que parecía perteneciera a Audrey Hepburn, rápidamente supe quien había sucumbido, tampoco resultaba nada desdeñable el atrevidísimo y loco conjunto de superposición de jerseys en morado y blanco roto de Green Coat que habían adquirido junto con un cinturón elástico en negro, para marcar sensuales cinturas de avispa, de Chanel; pero lo mejor fueron los regalos para hacerse perdonar la espera e intentar captarme para su secta. Me trajeron unos guantes de ante negros semi-largos de Isotoner sencillamente perfectos, y unos pantys de fantasía, en verde, de Wolford, que pueden hacer perder el sentido y la cabeza al más sesudo intelectual. ¿Habrán conseguido las chicas con sus malas artes, abducirme para su partido de: vivan las rebajas?
sábado, 22 de marzo de 2008
Ricitos de oro
Mi mamá, cuando yo era chiquita, siempre me decía: “hija, a una verdadera dama se la conoce por los pies y por la cabeza. Puedes llevar un vestido modesto, no usar joyas, no ponerte ni un sólo complemento pero si tus zapatos están impecables y tu pelo bien arreglado siempre estarás perfecta”. Y yo, como toda buena hija que se precie, intento seguir el consejo de mi mamá, y desde hace años mi mejor amiga no es un diamante sino mi peluquera. El jueves por la tarde llamé a Esther para pedirle cita. Te espero mañana a las dos, me dijo. Esta vez iba a ser un cambio de look con corte incluido. No se lo creía, porque soy como Sansón. Mi personalidad está en mi melena, y cada vez que le toca perfilarla, necesita un millar de argumentos para convencerme de lo chic que me voy a ver tras uno de sus modernos cortes. El viernes, cuando llegué, mi peluquera me estaba esperando con la tijera en la mano y una sonrisa tranquilizadora. Sabe que para mí ese utensilio es casi peor que la aguja del médico. Respiré hondo, y empezamos. Me advirtió, más que nada para que me relajara, que me iba a hacer el corte: melena larga, muy capeada, con mucho movimiento y sin flequillo, peinada en bucles grandes y después desmelenada. El otro corte fashion de la temporada, una melenita lisa cortada en V, para mi es impensable, (demasiado corta). Están de moda también, las largas melenas, bien onduladas, bien lisas, pero siempre sexys, picantes y con volumen. Me encantan, aunque nunca para un rostro muy alargado y de cabello fino porque no favorecen; y la obligación del pelo es, además de ser sensual, enmarcar las facciones y realzarlas. Para quien quiera flequillo y tenga la cara redonda o la frente muy despejada, éste ha de ser recto y etéreo; ¡Ah! las extensiones, cada vez más largas.
El tono de pelo decidimos dejarlo igual, un rubio oro, que se sigue llevando mucho, aunque me contó que lo más in son los chocolates y los cobrizos. De cara a las fiestas, imprescindibles los semirecogidos, informales pero elegantes, lisos o rizados. Charlando, charlando, Esther terminó mi estilismo, y he de reconocer que como siempre, tenía razón. Mi pelo había ganado con el cambio.Cuando entré en el restaurante y oí a Gabi, supe que había acertado y las chicas me lo corroboraron, al saludarme con un: ¡Qué melena más divina te ha dejado Esther! Mientras tomábamos un manhattan les conté las tendencias de la temporada y tanto les gustaron, que en ese mismo momento las tres la llamaron y le pidieron cita para el sábado. ¿Eran buenos o no eran buenos los consejos de mi mamá?
El tono de pelo decidimos dejarlo igual, un rubio oro, que se sigue llevando mucho, aunque me contó que lo más in son los chocolates y los cobrizos. De cara a las fiestas, imprescindibles los semirecogidos, informales pero elegantes, lisos o rizados. Charlando, charlando, Esther terminó mi estilismo, y he de reconocer que como siempre, tenía razón. Mi pelo había ganado con el cambio.Cuando entré en el restaurante y oí a Gabi, supe que había acertado y las chicas me lo corroboraron, al saludarme con un: ¡Qué melena más divina te ha dejado Esther! Mientras tomábamos un manhattan les conté las tendencias de la temporada y tanto les gustaron, que en ese mismo momento las tres la llamaron y le pidieron cita para el sábado. ¿Eran buenos o no eran buenos los consejos de mi mamá?
Pasarela de moda
Chicas: ¡Ya estamos en Navidades! Hola. Con estas seis palabras saludé el viernes a mis amigas cuando llegué al restaurante de siempre para reunirme con ellas y hablar de nuestras cosas. A Gabi, que en ese momento nos traía los manhattan con una tapilla de taquitos de jamón de jabugo, casi se le cae la bandeja y las niñas me corrigieron, muy sensatamente, con un argumento irrefutable: Las fechas (muy en la realidad temporal ellas). Me dijeron: “¡No! Hoy es 23 de Noviembre no de Diciembre. Queda un mes para las Navidades”. Así que ante tanta racionalidad me vi obligada, mientras cenábamos, a explicarles mi teoría sobre el inicio de las fiestas. Gabi, entre plato y plato, conseguía escaparse hasta nuestra mesa para seguir mi tesis.
Oficialmente las Navidades comienzan el veintidós de Diciembre con el atractivo calvo de la tele repartiendo suerte envuelta en gotas de nieve, unos días antes y oficiosamente, los publicistas nos acribillan con los turrones, las burbujas doradas del cava y los últimos juguetes. Para esas fechas ya tenemos a toda Huelva envuelta en guirnaldas de luces, serpentinas de colores, villancicos callejeros y un gran árbol navideño, pero las fiestas han comenzado tiempo ha. Su inicio efectivo lo determinan los elegantes y mágicos anuncios del regalo más chic de la Navidad: Los perfumes; y ya hace mucho que olemos la esencia de Pascua. Después de mi enfática perorata tanto Gabi como las chicas no tuvieron más remedio que rendirse ante la evidencia y aceptar que ya estamos en Navidades y por tanto es tiempo de colonias, perfumes y esencias.Chanel número 5 un año más nos invita a convertirnos en sensuales Marilyn disfrazadas de Caperucita; Ninna nos ofrece la hechicera manzana de la tentación firmada por Ricci, mientras Sarah Jessica Parker roba, embrujada por Covet, en un acto de refinadísima desesperación. Nos dejaremos envolver por el Aire sutil de Loewe y de la mano de Yvest Saint Laurent volaremos hacia el lujo y el romanticismo de París. Nuevamente, el exotismo oriental de Opium nos conquista; jugaremos peligrosamente con el inquietante veneno de Poisson para conseguir una romántica cena a la luz de las velas con el embriagador Rose Esentielle de Bulgari y terminaremos la noche con la pasión de Amor, Amor de Cacharel; para relajarnos tras tanto ajetreo nada como un fresco baño de Eau de Rosas de Rochas. El paseo matutino con el olor a lluvia mojada de Agua de Rocío de Victorio y Lucchino es reconfortante y no me puedo imaginar nada más sugestivo que una tarde buscando el tesoro oculto, impregnada por el dulce Tresor de Lancome. Cada mujer un perfume, cada perfume un mundo, cada mundo una mujer pero... ¿Alguien sabe cuántas mujeres caben en cada una de nosotras?
Oficialmente las Navidades comienzan el veintidós de Diciembre con el atractivo calvo de la tele repartiendo suerte envuelta en gotas de nieve, unos días antes y oficiosamente, los publicistas nos acribillan con los turrones, las burbujas doradas del cava y los últimos juguetes. Para esas fechas ya tenemos a toda Huelva envuelta en guirnaldas de luces, serpentinas de colores, villancicos callejeros y un gran árbol navideño, pero las fiestas han comenzado tiempo ha. Su inicio efectivo lo determinan los elegantes y mágicos anuncios del regalo más chic de la Navidad: Los perfumes; y ya hace mucho que olemos la esencia de Pascua. Después de mi enfática perorata tanto Gabi como las chicas no tuvieron más remedio que rendirse ante la evidencia y aceptar que ya estamos en Navidades y por tanto es tiempo de colonias, perfumes y esencias.Chanel número 5 un año más nos invita a convertirnos en sensuales Marilyn disfrazadas de Caperucita; Ninna nos ofrece la hechicera manzana de la tentación firmada por Ricci, mientras Sarah Jessica Parker roba, embrujada por Covet, en un acto de refinadísima desesperación. Nos dejaremos envolver por el Aire sutil de Loewe y de la mano de Yvest Saint Laurent volaremos hacia el lujo y el romanticismo de París. Nuevamente, el exotismo oriental de Opium nos conquista; jugaremos peligrosamente con el inquietante veneno de Poisson para conseguir una romántica cena a la luz de las velas con el embriagador Rose Esentielle de Bulgari y terminaremos la noche con la pasión de Amor, Amor de Cacharel; para relajarnos tras tanto ajetreo nada como un fresco baño de Eau de Rosas de Rochas. El paseo matutino con el olor a lluvia mojada de Agua de Rocío de Victorio y Lucchino es reconfortante y no me puedo imaginar nada más sugestivo que una tarde buscando el tesoro oculto, impregnada por el dulce Tresor de Lancome. Cada mujer un perfume, cada perfume un mundo, cada mundo una mujer pero... ¿Alguien sabe cuántas mujeres caben en cada una de nosotras?
Noche mágica
Mis queridísimos Reyes Magos:
¿Qué tal ha ido el año? Supongo que habréis tenido tiempo suficiente a lo largo de 2007 para poder descansar y volver a visitarme la noche del cinco de Enero. Yo, como siempre, y para no romper con la tradición, os escribo la víspera de Reyes. ¡Menos mal que sois mágicos! Si no ya me habría quedado sin regalos en más de una ocasión.
Esta es la única carta que escribo en todo el año. Ya sé que os habéis modernizado mucho y que ahora se puede contactar con vosotros por teléfono, mediante sms y hasta por internet, pero a mí me gusta más seguir escribiendo artesanalmente, como cuando era niña. Tengo que confesaros que he sido un poco traviesa, pero en líneas generales creo que me he portado bastante bien y para demostraros empíricamente esta afirmación, esta vez os voy a facilitar mucho el trabajo, todos los regalos que os voy a pedir se circunscriben al mundo de la moda.
Melchor, para mamá quiero el perfume de Paco Rabanne Ultraviolet que es vibrante y aterciopelado y va mucho con su personalidad. A papá tráele un jersey de cuello vuelto morado (volverá a pensar que no tengo remedio y que creo que tiene 40 años) muy british, de Ralph Lauren, la talla es la de siempre; y a mi sobrino un jersey de rayas naranja de Agatha Ruiz de la Prada, divertidísimo, que vi el otro día, pero acuérdate que está muy grande.
Gaspar, mi regalo especial, para tú ya sabes quién, va a ser una americana vanguardista en tonos arena en la que destacan los botones y que es esencial para ser un chico chic esta temporada; A Gabi tráele el cinturón de piel grabada marrón con la hebilla emblemática de la casa, en metal plateado, de Dolce y Gabbana, se lo merece, nadie prepara el manhattan como él; y a mí, las chicas las reservo para Baltasar, por favor, tráeme unos manolos, a ser posible sus Stilettos negros, los únicos, los auténticos.
Baltasar, las chicas en esta ocasión son tuyas y quieren: un glamouroso vestido “rojo Valentino”, de su última colección, con mangas inspiradas en los helados italianos; un camisón de seda rosa de La Perla, con un pronunciado escote de encaje que es romántico, femenino y sensual, y un abriguito gris de corte bolero, con grandes botones y muy fashion, de Prada.
Este año no os voy a dejar ni copita ni turrones, por mi parte intentaré que no os empachéis, pero sí agua para los camellos. Junto al niño os dejo tres paquetes, son vuestros regalos. No los abráis hasta que lleguéis a casa. ¡Ah! Y tened cuidado con la carretera. Os quiero mucho, besos y hasta el año que viene.
¿Qué tal ha ido el año? Supongo que habréis tenido tiempo suficiente a lo largo de 2007 para poder descansar y volver a visitarme la noche del cinco de Enero. Yo, como siempre, y para no romper con la tradición, os escribo la víspera de Reyes. ¡Menos mal que sois mágicos! Si no ya me habría quedado sin regalos en más de una ocasión.
Esta es la única carta que escribo en todo el año. Ya sé que os habéis modernizado mucho y que ahora se puede contactar con vosotros por teléfono, mediante sms y hasta por internet, pero a mí me gusta más seguir escribiendo artesanalmente, como cuando era niña. Tengo que confesaros que he sido un poco traviesa, pero en líneas generales creo que me he portado bastante bien y para demostraros empíricamente esta afirmación, esta vez os voy a facilitar mucho el trabajo, todos los regalos que os voy a pedir se circunscriben al mundo de la moda.
Melchor, para mamá quiero el perfume de Paco Rabanne Ultraviolet que es vibrante y aterciopelado y va mucho con su personalidad. A papá tráele un jersey de cuello vuelto morado (volverá a pensar que no tengo remedio y que creo que tiene 40 años) muy british, de Ralph Lauren, la talla es la de siempre; y a mi sobrino un jersey de rayas naranja de Agatha Ruiz de la Prada, divertidísimo, que vi el otro día, pero acuérdate que está muy grande.
Gaspar, mi regalo especial, para tú ya sabes quién, va a ser una americana vanguardista en tonos arena en la que destacan los botones y que es esencial para ser un chico chic esta temporada; A Gabi tráele el cinturón de piel grabada marrón con la hebilla emblemática de la casa, en metal plateado, de Dolce y Gabbana, se lo merece, nadie prepara el manhattan como él; y a mí, las chicas las reservo para Baltasar, por favor, tráeme unos manolos, a ser posible sus Stilettos negros, los únicos, los auténticos.
Baltasar, las chicas en esta ocasión son tuyas y quieren: un glamouroso vestido “rojo Valentino”, de su última colección, con mangas inspiradas en los helados italianos; un camisón de seda rosa de La Perla, con un pronunciado escote de encaje que es romántico, femenino y sensual, y un abriguito gris de corte bolero, con grandes botones y muy fashion, de Prada.
Este año no os voy a dejar ni copita ni turrones, por mi parte intentaré que no os empachéis, pero sí agua para los camellos. Junto al niño os dejo tres paquetes, son vuestros regalos. No los abráis hasta que lleguéis a casa. ¡Ah! Y tened cuidado con la carretera. Os quiero mucho, besos y hasta el año que viene.
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