Creo que estoy un poco desilusionada, en el fondo ya me había hecho a la idea de tener un bebé en el grupo. ¡Son tan lindos, tan amorosos! De hecho, llevo una semana que cuando salgo a la calle no veo más que babys en sus cochecitos y embarazadas con enormes tripas ¡hasta he llegado a creer que en Huelva estamos sufriendo una invasión de bebés!. Cuando me reuní con las chicas el viernes, les pregunté si ellas no habían tenido esa misma sensación y me respondieron que no, que no habían notado en la ciudad más enanos que de costumbre, ni tampoco más futuras mamás. ¡En fin! Será cosa de mi imaginación. De todas formas, como no me quedé muy convencida, cuando Manolo nos trajo la ronda de manhattan, le pregunté por el tema que tanto me obsesionaba y muy nervioso lo único que acertó a decirme fue que si había un virus que nos había contagiado a todas o qué demonios nos ocurría. Su novia llevaba dándole la lata con este mismo tema toda la semana y él ya no quería oír ni una palabra más sobre bebés. Estaba claro que había tocado un tema espinoso y lo mejor era callarme, pero en cuanto Manolo se dio la vuelta volví al ataque con las chicas, por lo menos, les dije, podríamos hablar de la ropita que este verano se lleva para los pequeñuelos, como si se tratara de elegir un modelito para vestir una muñeca. MI MUÑECA.
He visto unos dúos de cochecitos monísimos. Bugaboo by ha sacado uno completamente blanco, con muñecos, que es una preciosidad y el Loola en granate con flores rosa o en tonos frambuesa para niñas y turquesa para niños, de Bebé Confort es muy cuco. Pero los hay igual en rojo, pistacho, naranja.... Adiós al serio y eterno azul marino y hola al colorido.
Me encanta la colección baby de Agatha Ruiz de la Prada llena de corazones, nubes de algodón, estrellas de limón, tímidas margaritas y medias lunas dormidas de brillantes rosas, amarillos, naranjas, turquesas, rojos... que ponen un toque de fantasía y alegría en la vestimenta de los príncipes de la casa. Es una ropa mágica y muy fresca para arrullar sus dulces sueños o avivar su primer encuentro con la vida. No hay nada más gracioso que un bebé enfundado en unos vaqueros informales y modernos de BGK Para los recién nacidos son perfectas las ranitas y los peleles de punto y piqué bordados de Petit Lem porque son como ellos, dulces y suaves. Carmen Varona ha creado unas Jesusitas de Batista en todos los colores con las que, además de estar cómodos y fresquitos, parecen muñecos. ¿Bebés o mamás en el país de las 1001 Maravillas?
lunes, 28 de julio de 2008
lunes, 21 de julio de 2008
Mamá a la fuerza
Está triste, más bien preocupada, tiene la mirada perdida y está claro que ni nos oye. Físicamente está con nosotras, pero su mente no tengo ni idea de a dónde ha volado. No ha despegado los labios en toda la noche, se limita a sonreír tristemente de vez en cuando y a hacer algún que otro gesto de asentimiento para demostrar que nos escucha, pero la conozco lo suficiente como para saber que algo grave le ocurre. No obstante, lo mejor es darle aire, cuando ella quiera nos lo contará. Y así fue, unos minutos más tarde, justo después de que Manolo nos tomase nota, soltó la bomba. Chicas... creo que estoy embarazada, tengo náuseas mañaneras y un retraso de quince días. Silencio absoluto. "Tranquila. Verás cómo sólo es un susto", le dijimos intentando restarle importancia al asunto. Me parece chicas, comenté tratando de relajar la situación, que va siendo hora de agregar un bebé al grupo y éste es el año perfecto. Sería una noticia fantástica y, por si acaso, voy a pedirle a Manolo otra ronda de manhattan, porque como nos traigas un sobrino ésta es la última copichuela que te vas a tomar en, por lo menos, entre embarazo, parto y lactancia, quince meses. Así que aprovéchate esta noche, que como sea cierto te vamos a tener más que controlada, y además te diré que la moda pre-mamá de esta temporada es ideal, no te digo más que estoy pensando en comprarme alguno de esos modelitos. Y con estas sencillas palabras, en cuatro preocupados rostros se volvieron a dibujar cuatro sonrisas.
El armario de una embarazada hay que empezar a construirlo por su ropa íntima, y para ello nada como la revolucionaria línea moda íntima Pure de Prenatal, fabricada a base de aloe vera. El equipo tiene que estar compuesto por sujetador de embarazo, un amplio culotte, sujetador de lactancia y braga bikini. Una vez que tenemos la base, vamos a ir construyendo la casa con tejidos naturales, cómodos, ligeros y transpirables. Son muy fashion los top y las camisetas de manga corta en colores pastel y corte hippy, combinados con bermudas por encima de la rodilla o con los clásicos pantalones piratas que ofrecen una imagen divertida y desenfadada. ¡sí! Las embarazadas también pueden estar, mejor, deben estar glamourosas. Para los calores del verano y las sofoquinas del embarazo nada hay tan refrescante como lucir piernas con atrevidas minifaldas estampadas en tonos claros, pero los must have son los maxivestidos, los vestidos cruzados y "para saltar las olas del mar" los tankini. Me llamó ayer. Falsa alarma. En su voz había alivio y tristeza. ¿Será la fuerza de la madre tierra la que a veces despierte nuestro deseo de oír esa dulce vocecita que nos llame mamá?
El armario de una embarazada hay que empezar a construirlo por su ropa íntima, y para ello nada como la revolucionaria línea moda íntima Pure de Prenatal, fabricada a base de aloe vera. El equipo tiene que estar compuesto por sujetador de embarazo, un amplio culotte, sujetador de lactancia y braga bikini. Una vez que tenemos la base, vamos a ir construyendo la casa con tejidos naturales, cómodos, ligeros y transpirables. Son muy fashion los top y las camisetas de manga corta en colores pastel y corte hippy, combinados con bermudas por encima de la rodilla o con los clásicos pantalones piratas que ofrecen una imagen divertida y desenfadada. ¡sí! Las embarazadas también pueden estar, mejor, deben estar glamourosas. Para los calores del verano y las sofoquinas del embarazo nada hay tan refrescante como lucir piernas con atrevidas minifaldas estampadas en tonos claros, pero los must have son los maxivestidos, los vestidos cruzados y "para saltar las olas del mar" los tankini. Me llamó ayer. Falsa alarma. En su voz había alivio y tristeza. ¿Será la fuerza de la madre tierra la que a veces despierte nuestro deseo de oír esa dulce vocecita que nos llame mamá?
lunes, 14 de julio de 2008
Laura
¡A ver si te compras un reloj! Con estas palabras me saludaron las chicas la otra noche, un poquito enfadadas. Menos mal que su enojo, gracias a Manolo, no me pilló por sorpresa. Cuando entré en el restaurante, Manolo me advirtió que mis amigas estaban un tanto mosqueadas conmigo por llegar media hora tarde a nuestra cita. Miré el reloj y le dije que se equivocaba, eran las nueve y cinco y habíamos quedado a las nueve, no era para tanto, además ellas ya saben que calcular el tiempo no es mi fuerte. Nuestro barman sonriendo, me señaló el reloj del restaurante y me mostró el suyo, ambos marcaban las 9,30, estaba claro que el mío se había parado. Mientras Manolo se iba a prepararme un manhattan más cargadito de lo habitual, yo siempre lo tomo muy suave, para que me ayudase a soportar la que se me venía encima, tomé aire y con la mejor de mis sonrisas me dirigí hacia nuestra mesa con las manos en palma, diciendo: Llego tarde, llego tarde, llego tarde, con lo cual la regañina se quedó en un simple: ¡Cómprate un reloj, ya! Y como la necesidad obliga, ayer salí a comprar dos, uno para mí y otro para el conejo de Alicia, con la esperanza de que llegue a tiempo de ver a la reina de corazones. Los relojes sirven para mucho más que para dar la hora, a veces los asesinos esconden en ellos el arma del crimen, sino que se lo pregunten a Laura, el clásico de cine negro por excelencia, y a veces gracias a ellos, vestimos con elegancia y estilo nuestras muñecas. Esta temporada tenemos como novedad los relojes de Goluchet que parecen rugosos y rígidos pero son suaves y sofisticados, confeccionados en piel de raya o tiburón. Para la noche son perfectos los de Hysek en oro rosado adornado de diamantes y con la esfera negra o lacada. La nota de lujo nos la regala Tudor con sus relojes de oro amarillo y acero en los que destaca el acabado azul de sus manecillas. Los Guess de caucho en colores vivos (anaranjados, amarillentos, rojos, violetas, azules o rosados) tienen un aire deportivo e informal, muy de verano. Fashion y delicado resulta el que me autoregalé, un modelo de cerámica de Chanel con su irresistible esfera nacarada en un coqueto tono rosado, también los hay en blancos y negros, y al conejito le compré un divertido Swatch, muy acorde con su personalidad mundana y atrevida, combinado en blanco y negro, aunque me costó decidirme porque la mezcla de azul y rojo por una cara y rosa y naranja por la otra, producía un efecto tan chic... ¿Conseguiremos el conejo, en su país de las maravillas, y yo, llegar puntuales a nuestras citas?
lunes, 7 de julio de 2008
Aprendiz de cabalista
Dos veces al año tenemos vacaciones, dos veces al año tenemos París, dos veces al año tenemos Milán, dos veces al año tenemos Nueva York, dos veces al año tenemos Gaudí, dos veces al año tenemos Cibeles y dos veces al año tenemos las rebajas, lo que me lleva a pensar que el 2 es el número cabalístico de la moda. Pero las rebajas son malas, son dañinas, quieren acabar con nosotras y por eso, dos veces al año, los medios nos hacen la misma recomendación, que compremos con cuidado, que sólo adquiramos aquello que necesitemos y que hagamos una lista de compras. ¡Pues no! ¡Ya está bien! Necesitar, lo que se dice necesitar, ninguna necesitamos nada, yo tengo 200 pares de zapatos, no necesito más, pero y lo bien que me lo paso una tarde de shopping con las chicas revolviendo entre los Dolce y Gabbana, los Prada, los Gucci, los Cavalli, los Blahnik o los Christian Louboutin de la temporada, qué . No es justo que todos los años nos cuenten la mima batallita, y encima duplicada. Como mujer exijo, no, reivindico mi mayoría de edad como despilfarradora semestral y mi derecho al consumismo y además lo pienso ejercer una vez más, en toda su extensión. Este speech se lo envié a las chicas por e–mail el viernes desde el trabajo, convocándolas a las cinco en punto de la tarde, hora lorquiana, a una huelga de compras a la japonesa (cuanto más mejor) por las boutiques más selectas de Huelva. Hubo disparidad de opiniones, una de ellas me manifestó todo su apoyo y me dijo que compartía mi filosofía al 100%, a otra le pareció una ocurrencia divertida y se rió mucho "con mis cosas", como ella las llama y la más sensata se reafirmó en que cada día estoy peor, que no tengo remedio y que lo mejor sería acompañarme y controlar un poco mis desmanes. El caso es que las tres, por una razón o por otra acudieron a la cita y así emprendimos una maratón por las rebajas de la ciudad. Después de casi cuatro horas de trabajo, la vida de las compradoras es muy dura, en las que además quemamos un montón de calorías (para que luego digan: Cuidado con las rebajas), nos fuimos a cenar cargadas de bolsas con cosas súper chulas. Cuando Manolo nos vio entrar se llevó las manos a la cabeza, él no entiende estas cosas, al fin y al cabo es un hombre pero también un caballero que nos ayudó con los paquetes y nos sirvió inmediatamente cuatro manhattan para que nos relajásemos. Estábamos felices, pletóricas. El mejor invento de los últimos años son los Oultet, ni siquiera el chocolate se le puede comparar, y ¿hay algo mejor que el chocolate?
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