miércoles, 29 de octubre de 2008

La guerra de las galaxias

Cuando era una niña vi en el cine la saga de La Guerra de las Galaxias y disfruté como una enana, ya de adolescente leí un libro que me impactó mucho, "Un mundo feliz" de Aldous Huxley, el cual me llevó a devorar "1984" de Georges Orwell que siguió asombrándome hasta que siendo ya una joven postuniversitaria, la ciencia ficción comenzó a hacerse realidad en mi vida cotidiana a través primero de un complejo y diabólico aparato que me aterrorizaba y del que poco a poco fui enamorándome hasta el punto de que a día de hoy no puedo vivir sin él: mi ordenador, que tiene su propio médico de cabecera y que cuando enferma es como si yo misma me indispusiese; después vino el fax, unos años más tarde llegó el móvil, luego necesité completar mi despacho en casa con el escáner y la fotocopiadora portátil y mi último juguete, Internet, ya funciona a toda vela. Una de las chicas, cada vez que viene a verme, dice que mi casa es la feria de la informática, el caso es que ando un poco preocupada porque últimamente mi computadora me hace cosas raras y temo que me vaya a dar un serio disgusto pero para evitar un desastre, la otra noche resolví el problema dejándome aconsejar por Gabi y por las chicas en la posible compra de una nueva máquina.
El viernes cuando llegamos, la pícara sonrisa de Gabi nos estaba esperando. Nuestra mesa estaba preparada, nuestros manhattan nos llamaban a gritos y después de contarnos como le habían ido las cosas desde que no nos veíamos, me recomendó el tipo de ordenador debía de comprarme, sus características y todos los datos técnicos necesarios para adquirir el artilugio que más me conviene, hecho lo cual, nos dijo que él ya había cumplido su parte y que la elección del diseño, color, forma y tamaño era nuestra, así que una de las chicas que hace poco se compró un ordenador me informó de los modelos más fashion. El más chic es el portátil blanco de Apple que parece un bolso de mano, Sony tiene un portátil plateado con pantalla panorámica para entre trabajo y trabajo ver películas, súper chuli, el último modelo en negro de IBM con el hardware incorporado dentro del monitor plano, estéreo, con disquetera para DVD y toda la tecnología puntera, da un aspecto señorial a cualquier despacho, yo estoy dudando entre la cyber computer de McIntosh con el ordenador incorporado al monitor que tiene dos altavoces estéreos acoplados y circuitería SRS surround en el ya clásico tono marfil o el ordenador de pantalla táctil con calefacción incorporada de Everest. C3 PO y R2D2 ya son reales ¿Algún día "1984" y "Un mundo feliz" se harán también realidad?

domingo, 19 de octubre de 2008

El color del dinero

Ahora sí que sí. Anteanoche las chicas y yo bajamos el baúl de la abuela del maletero e hicimos el equipaje, entre sonrisas unas veces, risas otras y alguna pizpireta lagrimita que se coló sin permiso, fuimos metiendo en él todos los ratos compartidos con Manolo, con la seguridad de que el próximo año, como siempre, cuando llegue la primavera, él volverá a deleitarnos con sus manhattan helados mientras escucha nuestras cuitas o se retira sigilosamente para dejar que nos hagamos esas confidencias femeninas que sólo las chicas sabemos entender. La despedida parecía que iba a ser triste porque a la melancolía del adiós, no sólo a Manolo, sino también al verano, se sumaba la tristeza de un día nublado y lluvioso, envuelto en una atmósfera gris que no ayudaba demasiado, cuando una de mis amigas, repentinamente se levantó, cogió su bolso y nos dijo que era hora de poner un poco de color en nuestras vidas por lo que nos íbamos a la calle a descubrir cual era la paleta de colores de este otoño para, pincelada a pincelada, pintar con ella nuestro armario. Teníamos tres horas antes de nuestra última cena del año con Manolo para siguiendo los pasos de Leonardo empaparnos de arte, el diseño, también lo es, así que sin perder un instante, nos retocamos el maquillaje, agarramos nuestros bolsos y salimos dispuestas a envolvernos en los tonos de esta temporada.
Este año los diseñadores han vuelto a poner toques de color en sus colecciones y así junto al siempre elegante negro, el comodín que nos saca de cualquier situación, perfecto para el traje de chaqueta de la ambiciosa y agresiva yuppi, chic en el vestido de una tarde del primer encuentro y sexy en el deslumbrante traje de noche de la vampiresa codiciada por ellos, nos encontramos con su antónimo pero no por eso menos perfecto y elegante en cualquier situación, el blanco. Alfa y omega, ying y yang. Junto a ellos copan los escaparates el discreto gris, el enfurecido azul eléctrico o el atrevido añil, además del glamouroso rojo Valentino, el desafiante verde, ya lo dice la voz popular: "La que de verde se viste con su hermosura se atreve", y los colores de las frutas y verduras de la temporada, las dulces ciruelas o las exquisitas berenjenas, pero sin duda alguna, este otoño va a ser tremendamente espiritual, pues el violeta reina en todas sus tonalidades. También tienen cabida los estampados vintage en todo tipo de prendas y los cuadros escoceses, Príncipe de Gales o Balmoral encabezados nuevamente por el rojo. De entre tanto colorido elegimos un chaleco muy british en tonos verdes para Manolo que le entregamos mientras brindábamos con cinco chispeantes manhattan y yo me preguntaba ¿de qué color es la amistad?

El sastrecillo valiente

Érase una vez en el país de nunca jamás, donde los niños nunca crecen, que nació una bella y dulce princesita, a la que todos querían, especialmente su hermanito, un niño simpático y travieso que hacía las delicias de sus papás. Una mañana, ambos angelitos, ya niños que iban al cole de mayores, le pidieron a mamá que les comprara ropa fashion para el invierno y la mamá, un tanto desconcertada por la precocidad de sus hijos en cuestiones de moda, llamó al hada pidiendo ayuda. Ésta, inmediatamente se hizo cargo de la situación, convocando urgentemente al consejo de modas del reino para exponerles la situación. Las tres componentes del gabinete mostraron su acuerdo para reunirse esa misma noche y al calor de un manhattan solucionar el problema planteado por los pequeñuelos.
Fue una noche inolvidable, tanto las chicas como yo disfrutamos muchísimo preparando el ropero de los enanos. Cuando le contamos a Manolo la ocurrencia de los niños, no se lo podía creer. Una de las chicas comentó que era una suerte que llevaran uniforme, así su madre no tendría que discutir cada mañana con ellos a la hora de vestirse y tras comentarlo unos instantes, concluimos que nuestra amiga tenía razón en su aserto, y sin más dilaciones comenzamos a preparar su indumentaria.
Pan con Chocolate, El Baúl de Pinocho o Barcarola han presentado en el FMI tres tendencias: la de hojas, un look urbano y relajado caracterizado por los colores naturales relacionados con el medio ambiente, han de aprender a ser buenos ciudadanos desde chiquitos, y tonos vivos; la de agua, representada por los azules con matices acerados y metálicos, ideal por su comodidad para una tarde de juegos y la de madera, en fucsias, rojos, naranjas, azul petróleo o verde musgo, con detalles artesanales, perfecta para visitar a los abuelos. En la Collection Premier Moscow han desfilado firmas españolas como Arkidis, Bóboli, Ginkana, Graci, Mayoral o Tuc Tuc que se han inspirado en la velocidad, el riesgo y el glamour de las carreras de Fórmula 1. Para las niñas prima el estilo chic de los pantalones capri, los boleros, las chaquetas de manga francesa, los vestidos saco y las faldas abullonadas, o bien, el más clásico y elegante de faldas tableadas y pantalones pitillo en colores naturales combinados con prendas más atrevidas contrastadas en lima, caqui o turquesa, que crean un mundo de magia y fantasía a la medida de sus sueños. Sus vaqueros, oscuros, con cintas de terciopelo y botones de colores. Para los niños el estilo es casual, con pantalones anchos o de camuflaje, cazadoras bomber, sudaderas con capucha en tonos cálidos, sobrios; los vaqueros desgastados y con tachas y los colores, azul, petróleo, rojo y verde militar. Y... colorín, colorado ¿este cuento se ha acabado?

domingo, 5 de octubre de 2008

Dulce pájaro de juventud

El otoño es la estación de la tristeza, se despide el verano, los árboles pierden su ropa, la noche alarga su sombra y el sol apaga su brillo, el escenario es majestuoso, a su altura. La naturaleza, que tanto le quiso, no podía permitir que su última gran estrella, el hombre más guapo del mundo, con el que hemos soñado y por el que hemos suspirado todas las mujeres del planeta, nos diera su adiós definitivo en otro marco y por eso decidió engalanarse extendiendo cálidamente, su particular alfombra roja hecha de hojas, para recoger los últimos pasos de unos ojos que traspasaban y de una sonrisa que derretía. Gracias a la magia del cine siempre será nuestro y yo como dice mi amiga, sólo puedo decir: Paul for ever.
Nuestra cena del viernes estuvo marcada por la nostalgia, nos habíamos quedado solas y la soledad pesa, para animarnos Manolo nos preparó unos manhattan cargaditos y nuestras viandas favoritas. Cuando paladeábamos el segundo cocktail comenzamos a animarnos y a una de las chicas se le ocurrió que la mejor manera de homenajearle era diseñar el guardarropa del próximo verano para Manolo. Nunca será Newman, pero sí le podemos dar un pequeño toque de su distinción, su aspecto deportivo y porqué no, ese aire pícaro que tan irresistible le hacía. Una vez discutido el tema, llegamos a la conclusión de que era una estupenda idea, así que en la sobremesa llamamos a Manolo, le informamos de nuestras intenciones y con su aquiescencia comenzamos.
El fondo de armario lo componen los vaqueros realizados en denim con cortes complejos y originales de Levi’s, las camisetas de estilo urbano cómodo y desenfadado de Carlos Díez y como complemento sus mochilas a ritmo de hip hop, las deportivas de Adidas, las gafas al estilo Bartolo y el mítico cinturón de Hermés. La imagen del dandy metropolitano nos la ofrecen los trajes de raya diplomática, sin camisa y con fulard, de Dolce y Gabbana que para un look más convencional, se combinan con una glamourosa camisa en tonos azules, rosas o neutros, caminando hacia el blanco, de Tommy Hilfiger, una de las corbatas chic de Hermenegildo Zegna, sea con microestampados, rayas oxford o lunares degradé en azul, rosa o beige y unos brillantes zapatos de Armani; en un estilo muy casual sport tenemos los pantalones tipo Harén de Moschino y las camisas pop, años 80, luminosas y de coloristas estampados de Missoni. El toque british es de Burberry y sus cardigan verdes o grises. Los jerseys finos con efecto degradé o los polos con rayas veraniegas de Lacoste y los pantalones de talle a la cintura y pernera abotinada o recta de Custo forman un conjunto muy sexy. ¿Sexy, elegante, atrevido, cuál era el secreto de Paul?